Nuestros Diamantes

El compromiso de escoger un diamante perfecto no es fácil. Vasari sabe cómo aconsejar al cliente para guiarle hacia la elección má idónea. Además, es importante saber que todos los diamantes de Vasari se extraen de forma ética y sostenible y ninguno de ellos procede de zonas en conflicto.



Cada diamante de Vasari es único. Seleccionados con cuidado en el origen, se ponen en manos de los artesanos más cualificados, que saben cómo transformar la piedra sin pulir en una gema de belleza refinada. Así, el diamante va tomando forma en las manos del tallador, que sigue un exclusivo y riguroso plano geométrico para que la piedra muestre todo su brillo natural. Todos los diamantes que se pueden encontrar en Vasari, desde el más pequeño hasta el más espectacular, se tallan con el mismo cuidado para potenciar su brillo y esplendor, para conseguir que la luz entre y salga del diamante libremente y libere todo su potencial de espléndidos colores. Así, cada piedra es una verdadera obra de arte.

Hay que saber distinguir entre un diamante y un brillante, conocer la importancia de su pureza, la talla, el color, y su peso en quilates, y cómo todo esto influye en su precio final. Estas cuatro características esenciales, más conocidas como las 4Cs por sus siglas en inglés, conforman un criterio internacionalmente reconocido que determina la calidad del diamante.




La característica más apreciada en un diamante es la ausencia de color.
Los diamantes que propone Vasari ocupan los rangos más altos de la clasificación.






Por lo que se refiere a la pureza, los diamantes de Vasari tienen la garantía máxima, que se califica como WS y VS, donde las inclusiones son difíciles de percebir incluso con una lupa de 10 aumentos. La medida, la naturaleza y la disposición de las inclusiones, determinan la pureza del diamante.



La manera en que la luz se refleja en un diamante hace que se convierta en una piedra única y excepcional. Cuando uno observa un diamante, constata los brillos característicos que están determinados por la calidad de la talla, su simetría y su pulido.


Las tallas más habituales de diamante son:

Los especialistas de joyería Vasari aconsejarán al cliente para que haga la elección más apropiada, en función de sus preferencias.





Finalmente, la cuarta característica es el peso. Hay que saber que los diamantes se miden en quilates y que cada unidad equivale a 0.2 gramos.




Con todo, el peso no ha de ser la única circunstancia que hay que tener presente para fijar el valor o la calidad de la piedra, porque dos diamantes del mismo peso pueden tener precios muy diferentes. Por esta razón, la consideración de las 4 Cs es básica